Posteado en Estrategias | Junio 23, 2007
Una vez que un jugador pasa a dominar la clasificación de manos, lo más importante es conocer su fuerza relativa en la mesa de Poker. Aproximadamente la mitad de las manos de cinco cartas en una partida serán inferiores a un par de doces, pero sólo un cuarto de manos de cinco cartas a la larga será mejor que un par de Ases. Un full es una buena jugada que está probablemente más lejos de ser la mejor mano en la mesa que un 7 alto (la mano más baja posible) de ser la mano más baja en una mesa dada.
Un error que cometen muchos novatos es apostar en manos que probablemente no van a ganar en el showdown, esperando que finalmente vayan a ganar. A la larga, esta estrategia te hace perder contra jugadores que ya tienen experiencia. Por ejemplo, en Poker draw, con cualquier mano menor que un par debes hacer fold a la primera que puedas. En otros juegos, como en el Texas Hold’em donde sólo dos cartas se reparten antes de la ronda de apuestas, combinaciones desparejadas de cartas bajas probablemente no llegaran a resultar la mano ganadora.
Posteado en Introducción al Poker | Junio 23, 2007
Todo el mundo tiene algún conocimiento sobre el poker, aunque sólo se deba a haberlo visto jugar en las películas de cowboy. Sin embargo, poca gente se da cuenta de la habilidad que exige al jugador. Aun aquellos que aprecian que su práctica no se reduce a tomar la carta correcta en el momento oportuno, con frecuencia no se hacen cargo del grado de destreza que conlleva.
Ciertamente, se trata de un juego en el que, por supuesto, el azar es un factor de peso; pero, el póker es fundamentalmente un juego de destreza, como lo son el backgammon o el chess.
En el poker, los mejores jugadores ganan el dinero y los peores lo pagan. En realidad, el dinero influye decisivamente en los resultados. En otros juegos es la reunión de puntos o bazas lo que decide el resultado. En el poker, es el dinero que haya sobre la mesa, a menudo en forma de fichas, lo que finalmente determina quién es el vencedor y quién el vencido.
Por esta razón el poker es un juego verdaderamente peligroso. Puede parecer fácil debido a que las reglas básicas no son complicadas. Puede parecer que todo en él es cuestión de suerte, ya que una mano de cuatro ases, por ejemplo, es extremadamente poderosa; pero advierta que también es posible ganar poco con una mano semejante. Todo depende de si los otros jugadores han respaldado su apuesta también con buenas manos, puesto que si nadie más tiene un buen juego, no se establecerá ninguna contienda.
Al contrario de lo que parece, el poker no es un juego fácil, pero tampoco difícil. Es un juego tosco, tenaz para los intrépidos y los atrevidos y pensado para separar a los ineptos de su dinero. Parece un sencillo y amistoso juego de cartas, lo que no significa que el poker jugado en familia, aunque sea con cerillas, no sea agradable, limpio y divertido. Pero las cualidades esenciales que un buen jugador de poker debe reunir son paciencia, astucia y agresividad en iguales proporciones, acompañadas por un rasgo de ingenio y de consumada insensibilidad. El aura de emoción que rodea las partidas de poker en los westerns es auténtica; pero tras ella subyace un frío análisis.
El poker cautivó la imaginación de los americanos a mediados del siglo pasado y lo ha continuado haciendo hasta nuestros días, en que es probablemente el juego de salón que goza de mayor popularidad en los Estados Unidos, aunque se juega hoy por hoy con tanta popularidad en todo el mundo. La velocidad, la acción y una mezcla de frialdad y temeridad que exige al jugador, parecen ajustarse a la perfección al temperamento americano.
Tras evolucionar hacia dos variantes clásicas, draw poker y stud poker, el juego continuó desarrollándose. Sus adeptos introdujeron numerosas variaciones con el propósito de imprimirle mayor ritmo, o dar más interés a las variantes más usuales. El Seven-Card Stud, «stud de siete cartas», también llamado Down the river («río abajo»), nombre que tiene que ver con el río Mississipi, fue la novedad que se hizo más popular, seguida de toda clase de variaciones basadas en el uso de wild cards o jokers comodines.
La introducción de la mano llamada Lowball y más tarde de la High-low, que permitían a los jugadores intentar conseguir la mejor mano alta o a la mejor mano baja, o cualquiera de las dos, incrementó notablemente las posibilidades de acción. También se ha introducido el Texas Hold’em, y no existe ninguna razón para que no aparezcan más innovaciones.
Lo que nunca cambiará son los principios básicos de hacer un buen juego, fundados en las leyes de probabilidad. Un profundo conocimiento de la teoría del póker es el primer paso que deberá dar todo aquel que quiera llegar a ser un buen jugador, independientemente de la variante del juego que pueda elegir para jugar.
Posteado en Tipos de Jugadores | Junio 23, 2007
Loose:
El jugador loose va con un número de manos superior al recomendado porque cree que siempre puede ganar con un poco de suerte. Sólo se tirará cuando vea claramente que no tiene nada que hacer, así que no se recomienda hacerles farol. Este tipo de participante no repara en su posición ni le desanima que sus cartas sean bajas, descoordinados y de diferente rango.
La tendencia innata del ser humano es actuar de esta manera, pero hay que controlar los instintos. Sé prudente y haznos caso: no juegues así, que no vale la pena.
Loose agresivo:
También conocido como maníaco. No sólo juega muchas manos, sino que sube las apuestas sin importarle demasiado la calidad de sus cartas. Esta técnica sólo es provechosa para los jugadores muy experimentados, ya que se requiere un conocimiento alto del juego para saber cuando apretar y cuando tirarse.
Estos jugadores disfrutan robando ciegas y subiendo a lo loco, casi nunca hacen slowplay ni tienen en cuentas las odds del rival. Ve con mucho cuidado si no quieres llevarte un buen palo.
Loose pasivo:
Este tipo de jugador va a demasiadas manos porque cree que siempre puede ganar con un poco de suerte. Tanto es así pues que considera que dos cartas altas son muy buenas sin importar que estén desligadas y sean de diferente palo. Una vez en acción su juego es monótono, ya que prefiere hacer call tanto si tiene una mano demoledora como si la tiene mala. De hecho, sólo se tirará si ve claramente que tiene las de perder, aunque también es cierto que de vez en cuando nos puede sorprender con un raise, especialmente en el pre-flop.
Contra un jugador así no conviene ir de farol porque es muy probable que nos lo vea. En caso de querer proteger nuestra mano debemos apostar siempre fuerte, ya que las cifras bajas no significan nada para él.
Agresivo:
Participante que se caracteriza por el empleo generoso de raises, check-raises y re-raises para robar ciegos y potes, así como para intimidar y obtener información extra de los rivales al observar sus reacciones. Bien utilizado, el estilo nos hace impredecibles y muy difíciles de leer. Una de las premisas de esta estrategia es hacer raise o fold pero casi nunca call, y es por este motivo que las decisiones se complican cuando no ligamos con las cartas comunes. Si queremos jugar bien con este estilo debemos hacernos a la idea de que el stake fluctuará bastante.
Pasivo:
Persona que abusa de los checks y calls pero que muy pocas veces se decide por el bet o por el raise. Sólo sube las apuestas cuando está absolutamente convencido de que la victoria no se le va a escapar. Así es difícil convertirse en un ganador, ya que la pasividad y el poker no congenian.
Tight:
El jugador tight selecciona muy bien sus cartas privadas, así que cuando juega se convierte en el favorito para llevarse el pote. Ten en cuenta que es capaz de tirarse con cartas buenas si cree que alguien le supera. Lo malo de este estilo es que los adversarios se pueden tirar cuando ven que el tight entra en juego, dejando así un pot con pocas fichas.
Las decisiones que debe tomar el tight después del pre-flop son sencillas porque no hay demasiadas cartas que le compliquen la vida, pues es factible que siga en posesión de la mejor mano aunque no haya ligado.
Este estilo está especialmente recomendado para los principiantes, ya que las decisiones que entraña son relativamente fáciles de tomar. Además, ser relativamente conservador resulta mucho más productivo que ser loose porque así nos garantizamos opciones reales de victoria en caso de que algún rival nos vaya hasta el final
Tight pasivo:
El tight pasivo no tiene demasiado claro el concepto de proteger las cartas, ya que normalmente se limita a hacer call con manos buenas pero no definitivas. Si sus cartas son mediocres se tirará sin dudarlo ni un instante, mientras que si hace raise o re-raise es síntoma casi inequívoco de que tiene una mano extremadamente potente.
Este jugador no roba las ciegas y sólo hace slowplaying cuando ve que sus cartas no corren peligro, así que más vale tirarse en estos casos a no ser que tengamos algo potente.
Todo esto hace que su juego sea totamente previsible, lo que a la larga supone un tremendo inconveniente.
Tight agresivo:
Este jugador participa en pocas manos porque tiene un criterio de selección realmente alto, pero cuando apuesta lo hace con fuerza y decisión. Eso se debe a que no le gusta enfrentarse a demasiadas personas por miedo a que alguien ligue algo superior, sobre todo si su mano es la mejor del momento pero perfectamente superable en rondas posteriores.
El tight agresivo suele hacer apuestas de sondeo para intuir la potencia de las manos rivales. Va de farol o semifarol sólo cuando está en últimas posiciones y ve que nadie tiene algo muy bueno. En ocasiones hace bet en el flop, check en el turn y otra vez bet en el river.
A la hora de hablar se deja influir por sus movimientos en rondas anteriores. De tanto en tanto apuesta más o menos de lo habitual para despistar al rival y evitar que su juego sea previsible.
El tight agresivo es inteligente y a veces apuesta más o menos de lo habitual para despistar a los rivales. De vez en cuando hace slowplaying con cartas difícilmente mejorables. No obstante, es importante estudiar los patrones de conducta de estos contrincantes porque acostumbran a actuar mecánicamente: algunos sólo hacen raise en el turn con mano ganadora y se tiran si no han ligado lo que querían, otros se deciden por el call o el raise en la misma situación con el objetivo de llevarse el pote directamente, etc.
Será mejor limitarnos al check-call si tenemos algo bueno pero nos enfrentamos a un rival tight agresivo que está dispuesto a echarnos de la mesa con sus apuestas.